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Al carajo todo

No bajé del bus. Caí. No recuerdo cuando fue la última vez que saboreé el polvo de la vereda. Extraño los codos y las rodillas raspadas, pero más que nada extrañaba el sabor a tierra, sabor tan característico de una caída que deja marca. Claro que también está el sabor de la sangre, pero hoy es sabor a tropiezo y polvo. Unos tantos y otros cuantos buscan el éxito. El problema está en perder el rumbo. Sentir ese vacío infinito en el pecho. no tristeza y no dolor, vacío.  ¿alguna vez estuve en-rumbado?. Hoy viene a mi memoria varias veces que por encame, por debilidad y por el "si flojo" y el "no perezoso" terminé en alguna rumba, a pesar de no ser un fanático ni del baile ni de la bebida. Rumba que te tumba. Rumba antes que la penumbra. Por cierto creía que la penumbra se refería a la oscuridad pero no, penumbra es casi  (paene) sombra (umbra). Vacío no es igual a oscuridad.